El rock venezolano Vs la economía venezolana

8 Jan

El rock venezolano Vs la economía venezolana

El impulso de la ola cultural del rock que hoy se vive, ha sido salpicado por la economía difícil que afecta al país actualmente, ¿esta ha impulsado o retrasado dicho desarrollo musical?

Andrea C. Daly A.

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“El arte siempre ha sido una forma de escape”. Juan Olmedillo, vocalista de Los Mentas

El desarrollo la música rock en Venezuela viene progresando desde el año 2000. Nuevas bandas, espacios para eventos públicos, leyes, entre otras. Sin embargo, es la industria de la música es la que está balanceándose en una cuerda floja. Es por esto que se busca analizar si la economía en el país ha impulsado o detenido el desarrollo del movimiento cultural roquero que hoy se vive.

Todos los aspectos de la música han sido salpicados por la economía en el país. El músico como tal, sus discos, los eventos en los que puede destacarse y el público al cual se deben; estos son los elementos que se buscan analizar, con el fin de determinar el papel que ha jugado la economía en dicho entorno musical.

Trabajador de día, roquero de noche

Si se realiza un balance entre las bandas de rock que vive de su música y las bandas que están integradas por personas que trabajan, el peso caería en las bandas integradas por personas que trabajan. El Lic. en Trabajo Social, locutor, investigador, profesor de la UCV, autor del libro Crónicas del Rock Fundado Acá y  fundador del Festival Nuevas Bandas, Félix Allueva aseguró que “el porcentaje de bandas que viven de la música no supera el 5% de la totalidad de la población en cuestión”

Juan Carlos Ballesta, Lic. en Comunicación Social, profesor, locutor, fundador de la revista La Dosis y crítico musical Juan Carlos Ballesta; explica que el músico de rock es, por naturaleza, autodidacta. “Comienza por tocar en su casa”, agrega. Esto se da normalmente en bachillerato, y, mayormente, en grupos de 4 integrantes. Ballesta continúa diciendo que al salir del bachillerato, se presenta la disyuntiva de dedicarse a la música por completo o estudiar una carrera universitaria y trabajar. Esta disyuntiva, Ballesta la califica como una de las principales razones por las que las bandas jóvenes se disuelven.

Las agrupaciones que sobreviven esta primera parte, se dividen en dos tipos: las bandas integradas por personas con trabajos o las bandas dedicadas a su música.

Si bien existen las bandas dedicadas enteramente al rock, el mayor número está conformada por el primer tipo: los que poseen un trabajo. Ballesta destaca que “la gran mayoría tiene un trabajo y se dedica al rock de noche, fines de semana y ratos libres.”

Duguel Mendoza, director general de la página web La Movida Metal, encargados de difusión y creación de eventos de metal venezolano, y músico, afirma que “aquí nadie puede vivir del Rock Nacional, a menos que hagas música comercial y simplona como Caramelos (De Cianuro), La Vida Boheme, etc. Pero en el campo específico del Metal Nacional, que es mi escena, lamentablemente nadie, ni bandas, ni productores de eventos, ni medios publicitarios pueden vivir de esto.”

Esta necesidad, bien justificada, de poseer ingresos ha afectado al músico en el sentido de desgaste personal. Los ensayos de la banda, los toques en las madrugadas y las grabaciones son algunos de los elementos que tiene que agregar el músico a su rutina.

Además, Ballesta califica esta labor como “filantrópica”, debido a que la ganancia no es un número que pueda considerarse alto.

Mendoza agrega que “Cuando disipas tu tiempo y energía en actividades productivas (necesarias por supuesto) y no los inviertes en lo que realmente te apasiona que es la creación musical por supuesto que te afecta como músico. Sin embargo aquí en nuestro país se hace Rock con un nivel increíblemente alto a pesar de esas limitaciones, ya que afortunadamente hemos logrado administrar el poco tiempo que tenemos disponible para ello dentro de la gama de actividades que realizamos en nuestra vida. Algo digno de resaltar en un país donde hacer música y, sobre todo Metal, es considerado inútil, vagancia y/o pérdida de tiempo.”

Ya desde este punto de vista puede observarse una influencia de la economía en la música rock. Para aquella mayoría de población de músicos trabajadores en otras áreas, el desgaste personal se debe al principio de que la música rock no genera suficientes ingresos como para que todo roquero pueda vivir de ella.

Héctor Paredes, guitarrista integrante de la banda Los Mentas conocido como Lucas, opina que “lamentablemente, la mayoría de los músicos no pueden vivir de la música (hecha en Venezuela) porque no es algo estable. Son muy pocos los que pueden hacerlo, ya que es un sube y baja. Uno tiene que tener un plan B para cuando los eventos no se dan tan seguido.” Agregó también que “uno tiene que ser muy creativo a la hora de hacer equilibrio y poder cumplir con ambas tareas”

Efectivamente, existen casos excepcionales donde los jóvenes se han dedicado a su música al 100%, como por ejemplo Vinilo versus y La Vida Boheme, pero de un gran movimiento musical, extraer un máximo de 10 bandas que solo vivan del rock, establece una mayoría impactante que no lo hace.

Discos, ¿una necesidad o un lujo?

Uno de los aspectos de esta industria musical decadente son las producciones discográficas.

Anteriormente, los sellos discográficos eran los encargados de producir el disco, su difusión y promoción. Actualmente, el trabajo lo hace la misma banda.

Aunque ya el disco es considerado como una carta de presentación que utiliza el músico para darse a conocer, a tal punto de que hay músicos que regalan su disco, en el mundo económico de la música, el disco no genera un ingreso considerable.

Debido a esto, los músicos han integrado diferentes diseños, o incluir material especial que genere algunas ventas. Sin embargo, Ballesta asegura que “se realiza un tiraje de 1000 discos. Con suerte, se saca un segundo tiraje”

La realización de un disco consta de diferentes etapas: primero están los ensayos en estudios, luego se encuentra la grabación de cada tema de manera individual, nuevamente en estudios, el diseño de portada y cancionero, y finalmente, la unión de las canciones, que genera el producto final en físico.

Una prueba del nivel de gasto que genera puede verse en la agrupación Blush magenta, quienes desde el 2011 están produciendo su último cd. Las integrantes de Blush magenta son 5, todas poseen trabajos. Arquitecto, diseñadora gráfica, Lic. en Comunicación Social, contadora y Lic. en música. En el cancionero (libro incluido en el disco sacado este 20 de noviembre), se coloca lo siguiente: “se agradece a la madre de Yesenia por el préstamo que nos otorgó para comenzar a grabar”

Mendoza explica que la economía venezolana ha afectado “de forma dramática (el tema de producciones discográficas). Los enormes costos de producir un disco hace que el 90% de las bandas nacionales desaparezcan si haber logrado grabar siquiera un demo. Yo dirijo un colectivo de bandas, donde algunas de ella están en pleno proceso de grabación actualmente y puedo darte fe del enorme esfuerzo que están realizando sus músicos para poder hacerlo. Privándose de muchas cosas para poder reunir los fondos necesarios para poder terminar con éxito. Un país con la economía deformada que tiene, donde el dólar paralelo alcanza niveles insólitos, encareciendo los instrumentos y equipos, no puede sino ser un terrible obstáculo económico para las bandas nacionales.”

Otro de tantos ejemplos es la agrupación Los Mentas, quienes son sus propios patrocinantes. Paredes comenta que “es fácil y difícil a la vez, ya que hoy en día todo el mundo tiene un estudio portátil en su casa, pero a la hora de hacerse más profesional hay que hacer maromas y tocar bastante para pagar una grabación”

Ballesta asegura que la realización del disco es una meta personal. Una realización del músico pero que este no recupera la inversión a través de la venta de su “meta personal”

Además, Allueva argumenta que la economía venezolana ha tocado el tema de las producciones discográficas en cuanto a que “están gastando más dinero de su bolsillo y no ven retorno. Pocas bandas recuperan la inversión. El disco físico es una tarjeta de presentación más elaborada”

Esta es entonces otra de las aristas de cómo afecta la economía del país a la música. La producción de los discos es lenta, costosa e irrecuperable. El músico obtiene un ingreso de la música es a través de los toques, los eventos. Hago énfasis en ingreso y no ganancia, puesto que en el rock venezolano se habla de ganancia en muy pocos casos.

Tarimas, un espacio para el roquero

Comencemos por lo más bajo, y más común. Los toques en bares o locales nocturnos. Estos toques se dan en lugares como Discovery Bar, Teatro Bar, Moulan Rouge, entre otros. Para este tipo de eventos, el músico debe llevar sus instrumentos. Además, debe hacer una convocatoria a través de los medios que considere pertinentes.

Como se aseguró en el primer punto, el músico que trabaja no posee tiempo para una correcta promoción del evento. En conclusión y con palabras de Ballesta, es un ciclo vicioso puesto que “el bar no gana porque no hay correcta convocatoria. De esta forma, el músico no gana porque el público no va”

Y esta es una de las principales razones por las que Ballesta califica de “filantrópico” el trabajo del músico roquero que también ejerce otra cosa.

Subiendo de estrato, están los festivales, eventos en lugares públicos y gratuitos. Primer y principal problema, no hay tantos como se pensaría. Los principales eventos, que se dan anualmente son: Festival Nuevas Bandas, Por Medio de la Calle, Gillman Fest, Union Rock Show.

Al fin y al cabo, por lo menos cuatro tarimas seguras hay. Estas tarimas ofrecen un espacio para la música, es un ingreso a la banda de rock pero “Las condiciones técnicas y de entorno no siempre son las mejores”, describe Ballesta.

Entonces, sumemos. Un músico que quiere darse a conocer pero no tiene tiempo para la promoción, más la realización personal de un disco, el cual sirve como carta de presentación, más un evento público repleto de gente. Eso podría dar un resultado extremadamente positivo, pero si el sonido es de mala calidad, el músico sale perjudicado.

Se sube un estrato más, el ideal de toda banda de rock, un lugar con buen sonido, buena acústica y que permita una buena presentación. Estos son los conciertos en espacios como teatros, por ejemplo: El Trasnocho, Centro Cultural Chacao y Corp Banca.

Efectivamente, sí se realizan conciertos que cumplan este ideal, pero muy pocos son gratuitos. Los otros, tienen un precio de entrada que incluye la producción del evento con todas su aristas (ingenieros de sonido, dj’s, alquiler del teatro etc). Todo ese conglomerado de requisitos para un concierto que de al músico un espacio para lucirse, se expresa en el precio de la entrada.

Se puede observar que, si bien las tarimas existen y dan cabida al talento de rock nacional, no es en las mejores condiciones. Y el ingreso que recibe el músico es bastante pequeño.

Siendo esta una cadena de consecuencias, ahora se integrará la parte fundamental y que mantiene a la música en tarima, el público.

El indispensable público

El público es el motor de todo este meollo cultural. Si hay público, hay patrocinantes para los eventos. Si hay público que consuma en un local, hay espacio para las bandas. Como dicen por allí, “el músico se debe a su público”.

Pero, es el público al que realmente afecta todo el tema de la economía. Separemos por estratos nuevamente.

–       Público y producción discográfica: gracias a la maravilla del internet, la atracción por un disco en físico se ha perdido, puesto que las canciones pueden adquirirse a través de la web. A menos de que el disco tenga algún atractivo extra (afiche firmado, material extra, un diseño muy bueno), el público no compra los discos.

–       Público y  eventos: cuando un grupo realiza una convocatoria y esta es en un local, hay que tener varios puntos en cuenta: transporte, comida y bebida. El gasto que genera esto ha traído como consecuencia que la gente se vuelva “selectiva”, como señala Ballesta, y escoja un toque nocturno semanal. Sin embargo, Allueva atribuye esta selectividad a la inseguridad que hoy en día se vive, agregando que “en términos generales hay menor asistencia”.

En este punto se debe agregar que, existe “un exceso de ofertas”, así lo califica Ballesta y explica que el exceso de presentaciones que se dan actualmente, es el causante de la selectividad por parte del público.

Entonces, para concluir este punto, la economía afecta realmente es en el público. Esto no quiere decir que no haya público, o que esté disminuyendo, sino que este público, que es el que compra los discos y paga la entrada a los toques, está prefiriendo los toques gratuitos.

Sumemos de nuevo, si el público compra pocos discos y paga pocas entradas a conciertos, el músico no tiene un ingreso considerable.

La economía, ¿ha impulsado o retrasado el desarrollo del rock?

Ciertamente hay una incidencia, pero Ballesta asegura que no lo ha retrasado. Están surgiendo las bandas, y están los espacios. Hay una evolución del rock, es la industria de la música del rock la cual se ve afectada.

Industria musical del rock son los aspectos antes mencionados, producciones discográficas, toques no gratuitos, etc.

Aunque el público es el motor que hace andar esta industria, es el músico el que realmente es afectado.

Félix Allueva expresó que el momento económicamente difícil que vive Venezuela ha ayudado en cuanto a “inspiración, producción y creatividad”, pero que, a su vez, ha retardado enormemente la “distribución, difusión y mercado”.

Juan Olmedillo, vocalista de Los mentas, asegura que “de la música no se puede vivir”. Olmedillo es, a parte de músico, diseñador gráfico.

Realmente, esta industria musical depende del estado económico de Venezuela. Mientras el aumento de los productos y servicios aumente, así serán los toques, discos y estudios de grabación. De esta forma, la industria está decayendo lentamente.

Duguel Mendoza argumenta que la economía “ha retrasado (el desarrollo de rock) bajo todo punto de vista, y decir el por qué es caer en una discusión que va a desviar el tema en forma dramática. Pero evidentemente lo ha retrasado, boicoteado, golpeado, y eso en un país donde el Rock & Metal es escuchado por una franca minoría es grave”

Faltarían muchísimos años para ver desaparecer al disco como tal o los toques en locales nocturnos, sin embargo, se proyecta una disminución de asistencia por la ya nombrada selectividad y una disminución a la ya escasa compra de discos.

“Por el camino que vamos y con las políticas económica que nos manejamos desde hace tiempo, el tema del disco físico se va a complicar.” Juan Carlos Ballesta, solo queda como ingreso considerable, las puestas en tarima.

 

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